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Pinède
Le réseau pour la gestion durable des forêts cultivées.

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FORSEE : Indicateur évalué

Indicador 2.4: Daños Forestales

Coste

6339,18 €

0,1144 € / ha forestal arbolada

66,7282 € / parcela

Estos costes comprenden:

Trabajo de campo
Sistema de información geográfica (GIS)
Recopilación de información
Procesado de datos y análisis
Redacción

Resultados

1. Número y porcentaje de árboles dañados:

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2. Porcentaje de los diferentes tipos de daños:

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3. Partes afectadas:

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4. Porcentaje de árboles con varios daños:

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5. Comparación de daños entre las diferentes especies:

img5

Observaciones

En cada tipo de bosque, entendido como la especie dominante de la parcela, se midió un número diferente de pies, por ello en la parte superior los gráficos representan el número de árboles afectados (Izquierda) y el porcentaje de árboles afectados respecto del total de los evaluados (derecha). Del grafico se extrae la conclusión de que Q. pyrenaica tiene un porcentaje menor de pies afectados (8,32 %) que los pinos (26-30 %).

Los siguientes gráficos representan los tipos de daño y las partes afectadas de modo que a la izquierda se muestran los porcentajes respecto del número de árboles que presentan algún síntoma o daño y a la derecha respecto del número total de árboles evaluados.

Un árbol puede tener mas de un daño, por ello el gráfico de la siguiente página indica, para cada especie, el porcentaje que representan los árboles con varios daños respecto del numero de árboles dañados (izquierda) y respecto del total de los árboles evaluados (derecha).

Problemas y mejoras

La evaluación de la copa es una herramienta útil como medida del estado de vigorosidad de la masa, mientras que para realizar un estudio sanitario en el que se integre la interacción con agentes causantes de plagas es necesario realizar un muestreo, que incluya capturas y que se lleve a cabo en diferentes épocas del año dependiendo de los taxones que se encuentren, una vez conocido su ciclo biológico, así como sus pautas de comportamiento, alimentación, reproducción, diapausas, etc.

Durante el trabajo de campo fueron identificados varios agentes que pueden llegar a ser causantes de plagas en estos ecosistemas, sin embargo no pudieron establecerse relaciones entre la presencia de éstos y el grado de daño encontrado.Las deformaciones del fuste de Quercus pyrenaica no fueron tenidas en cuenta, puesto que no se da un aprovechamiento maderero de su fuste en la zona piloto.

Comentarios y discusión

La sostenibilidad de la gestión implica la preservación de los ecosistemas forestales y con ello de su estado sanitario, pretendiendo que las masas sean tan vigorosas como sea posible, siendo así mas tolerantes ante ataques de insectos, hongos y otros agentes, evitando así su debilitamiento y decaimiento.

Este indicador contribuye de forma efectiva al conocimiento del estado de vigorosidad de las áreas boscosas de la zona piloto, y pone de manifiesto las principales plagas presentes en dicho área. Sin embargo el manejo de estas plagas requiere un estudio de mayor especificidad para cada una de ellas.

Actualmente en la zona piloto los daños encontrados son moderados. Los daños y síntomas mas importantes son las defoliaciones y bifurcaciones en masas de pino, mientras que en rebollo (Q. pyrenaica) los mas significativos son las defoliaciones y la muerte del meristemo apical.

Algunos agentes causantes de plagas y enfermedades fueron identificados, aunque no fue posible establecer una relación directa entre la presencia de estos agentes y el grado de daño encontrado en el árbol. Para este propósito sería necesario un estudio en diferentes épocas del año, considerando para cada insecto el ciclo biológico, periodos de alimentación, reproducción, diapausas, etc.

El hecho de que existan ciertos agentes potencialmente peligrosos, como algunas moscas de sierra, presentes en gran parte de las parcelas de Pinus sylvestris, y no se hayan encontrado daños graves puede ser debido a la existencia de un equilibrio en estas poblaciones, posiblemente debido a la presencia de otras especies que se sitúan por encima de ellos en la cadena trófica, y que por ello actúan como depredadoras o en su caso como parasitoides.

Las defoliaciones medias para cada especies a nivel de parcela son leves (10-25%) según las categorías de la Red Europea de Daños a los sistemas Forestales (ICP Forests), siendo los factores que las provocan tan numerosos que es difícil atribuir un solo agente como causante de dicha pérdida de follaje. En cuanto a la intensidad de las defoliaciones encontradas, la media de las diferentes especies fue 19,59 para el P. sylvestris, 22,86 para el P. nigra y 25,83 para el P. pinaster. En el estudio se pudo observar cómo afectan las diferentes prácticas silvícolas al estado sanitario de la masa. En este sentido se observa que las parcelas en las que se han realizado cortas presentan niveles mas bajos de defoliación

Los chancros afectan a una pequeña proporción de los pies (0,15 % en P. sylvestris, 0,89 % en P. nigra y 0,2 en P. pinaster), y se observa que se distribuyen en agregados. La muerte del meristemo apical es otro daño a tener en cuenta, observándose que conforme se intensifican las prácticas silvícola se da una disminución de este daño, siendo mucho mayor en rebollo (Q. pyrenaica) que en los pinos, siendo el P. sylvestris el que menor daño presenta. Algo muy parecido sucede con los árboles muertos, cuyo porcentaje disminuye con la intensidad del tratamiento silvícola. Se observa que en masas de pino silvestre y laricio, donde la selvicultura es mas intensiva el porcentaje de árboles muertos solo representa un 0,5 %, mientras que para el P. pinaster representa casi un 1,5% (selvicultura de intensidad intermedia) y para el Q. pyrenaica representa un 4 %, lo que indica un manejo poco intensivo de estas masas. Sin embargo actualmente se discute el hecho de que los árboles muertos pueden jugar un papel importante en la diversidad del ecosistema, de modo que los futuros sistemas de gestión contemplan un número mínimo de árboles muertos/ha.

La valoración económica de estos daños no se pudo calcular de forma exacta debido a la dificultad de establecer relaciones entre el agente causante y la intensidad del daño encontrado. Aun así la elevada proporción de bifurcaciones y deformidades resultó bastante significativa, y podría tener una repercusión negativa en el posterior aprovechamiento maderero. En este sentido se encontró que para las masas de P. sylvestris, P. nigra y P. pinaster entre un 17-20 % de los pies presentaban deformidades o bifurcaciones en el fuste. Gran parte de estas bifurcaciones y sinuosidades podrían ser debidas a ataques por Rhyacionia buoliana en la década de los 70, que afectó a muchas plantaciones de forma bastante severa (Robredo 1975, 1978).

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