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Le réseau pour la gestion durable des forêts cultivées.

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FORSEE : Indicateur évalué

Indicador 2.4: Daños Forestales

Coste

4829,25 €

0,209 €/ha forestal

0,100 €/ha zona piloto

Estos costes comprenden:

Desplazamiento
Replanteo parcelas
Trabajo campo
Sistema de información geográfica (GIS)
Recopilación de información
Procesado de datos y análisis
Redacción

Resultados

Los resultados del inventario de campo, realizado conforme al protocolo de campo, muestran que los principales daños detectados se pueden clasificar como daños bióticos. Si bien en el trabajo de campo no se han verificado importantes daños abióticos, las consecuencias de estos (incendios, heladas tardías, granizadas, vientos rachados, etc.) en todo caso han acentuado la presencia de daños bióticos.

Para el desarrollo de este indicador la información correspondiente a los satélites se utiliza para comprobar y verificar los datos obtenidos en la parcela IFN.

1. Daños Abióticos

Los principales daños abióticos que se pueden presentan en la Zona Piloto son los siguientes:

1)Incendios Forestales

2)La contaminación ambiental

3)La humedad edáfica excesiva

4)La nieve y el granizo

5)Ocurrencia de heladas

6)Malas prácticas selvícolas

7)Daños producidos por maquinaria

Incendios Forestales

Los incendios forestales son los principales daños abióticos que sufren las masas forestales en Galicia (Mapa 1). La mitad de los incendios que se producen en España tienen lugar en esta región, en donde por ejemplo en el año 2005 hubo más de 10.000 incendios que arrasaron 56.000 ha de monte, lo que constituye aproximadamente la tercera parte de la superficie forestal quemada en España en ese año.

Mapa 1. Áreas quemadas de superficie mayor de 50 ha (2000-2004).

img1

Fuente: EFFIS (European Fire Information System)

En este mismo año (2006) la Xunta de Galicia destinó 70 millones de € en la lucha contra los incendios forestales, lo que equivale a más del 30% del valor de la madera en pie cortada anualmente en toda Galicia. Aún así la superficie quemada a 21 de agosto de 2006 asciende a 92.749 ha, según el anális realizado por la Universidad de Alcalá y el C.S.I.C. La evaluación de estas áreas quemadas se realizado a partir de imágenes AQUA-MODIS adquiridas el 13 de agosto de 2006 y que han sido actualizadas a partir de imágenes TERRA-MODIS (con las mismas características espectrales y espaciales) adquiridas el 21 de agosto de 2006) (http://www.geogra.uah.es/galicia/areas-quemadas-galicia.php, 2006).

En el Plan INFOGA (2006) se han definido unas 386.211,53 ha como Zonas de Especial Riesgo de Incendios Forestales, lo que representa un 18,94% del total de la superficie forestal de Galicia y un 13,06% de la superficie de la Comunidad Autónoma (Gráfico 1). Porcentajes que posiblemente se amplien en la próxima campaña habida cuenta de la fuerte incidencia de los incendios en la presente campaña, y en muchos casos no incluídas como Zonas de Especial Riesgo de Incendios, lo que evidencia la dificultad de determinar en muchos casos la probabilidad de ocurrencia de determinados fuegos forestales intencionados.

Gráfico1. Distribucción superficial de las zonas de especial riesgo de incendios

graf1

Fuente: INFOGA (2006)

En la Zona piloto, también se ha constatado que los principales daños abióticos son causados por incendios forestales, aunque como se puede observar en el Mapa 1, la zona piloto no es un área especialmente sensible a la incidencia de los incendios forestales, especialmente en comparación con el sur de Lugo o la provincia de Ourense. En esta área no se ha clasificado ninguna área como zona de especial riesgo de incendios forestales.

En la Tabla 1 se puede observar la ocurrencia de los incendios en Galicia entre el año 1995 y 2002. La superficie total quemada ha supuesto mas de 240.000 ha, lo que convierte a los incendios forestales el mayor problema forestal de esta comunidad, si bien en la Zona Piloto la ocurrencia de incendios forestales no ha sido excesivamente elevada, representando solamente el 1% de la superficie total quemada en Galicia.

Tabla 1.Superficie quemada en el periodo 1995-2002.

table1

Fuente: Xunta de Galicia (2003)

Dentro de la Zona Piloto, destaca la superficie de matorral quemada en el municipio de Guitiriz, en comparación con los municipios Coruñeses de Aranga e Irixoa.

Con respecto a la superficie forestal quemada, en los municipios de Aranga y Guitiriz la proporción es mucho mayor, aunque se mantienen por debajo de la proporción media para Galicia, tal y como se refleja en la Tabla 2.

Tabla 2.Proporción de superficie quemada en relación a la superficie forestal.

table2

Las áreas afectadas por incendio forestales en la Zona Piloto durante la campaña 2006 (hasta 13 de Agosto) concretamente se han concentrado en el municipio de Aranga (Mapa 2), con 404,54 ha, lo que representa el 3,36% de la superficie del municipio. Estes incendios han afectado fundamentalmente a masas mixtas compuestas de Pinus pinaster y Eucalyptus globulus, aunque tambien se han visto afectados rodales de Quercus robur, vegetación de ribera y zonas húmedas. Por otro lado se han destruído dos de las parcelas realizadas en el inventario del proyecto FORSEE.

Mapa 2. Superficie forestal quemada en la Zona Piloto en 2006.

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Contaminación ambiental

Se puede definir como la presencia en el aire, el agua o en los suelos de elementos tóxicos o dañinos para el normal desarrollo y supervivencia de una masa forestal. Se trata de una serie de elementos que bien en forma sólida, líquida o gaseosa son contaminantes en una determinada concentración.

Los elementos contaminantes se introducen en el vegetal, alterando en distinta medida su metabolismo, siendo la fotosíntesis y la respiración los dos procesos afectados. Como resultado se produce un debilitamiento gradual de la planta, que cada vez se hace más sensible a las plagas y enfermedades, y a la deficiencia hídrica. Esto hace que sea muy difícil demostrar que la causa real de la muerte de los bosques es la contaminación, ya que en última instancia son otros los agentes que acaban instalándose sobre el árbol debilitado, provocando en muchas ocasiones su muerte. No obstante, en casos de concentración muy alta de contaminantes sí aparecen síntomas claros de defoliación y decoloración directamente achacables a la contaminación (cita).

Mapa nº 4: Complejos con emisiones en Galicia.

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Fuente: European Pollutant Emission Register (EPER).

En la Figura 1 se pueden observar las principales industrias con emisiones contaminantes en Galicia. Industrias que se encuentran alrededor de la Zona Piloto, de manera que existe una alta probabilidad de que derterminados contaminantes ambientales afecten o estes afectandfo a las masas forestales.

Figura 1. Industrias más contaminantes de Galicia

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Fuente: Faro de Vigo 07/09/2004 (Eduardo Rolland).

De las industrias análizadas destacan los 10,4 millones de emisiones de dioxido de carbono de la Central Térmica de As Pontes y los 4,31 millones de la Central Térmica de Meirama, que además se encuentran muy próximas al perimetro de la zona piloto.

2. Daños Bióticos

En el siguiente mapa se puede observar las parcelas correspondientes al IFN inventariadas conforme al protocolo de trabajo de campo pre-establecido en el marco de este proyecto, y clasificadas atendiendo a la especie/s principal/es de la parcela.

Los datos de defoliación y decoloración obtenidos en el inventario de campo, conforme a los protocolos establecidos, se muestran en la Tabla 2. La defoliación es la principal afección que sufren las masas forestales de crecimiento rápido de la Zona Piloto.

El principal agente causante de la defoliación es Gonipterus scutellatus Gyll, que en las fases de larva y adulto consume el follaje causando aproximadamente el 55% de la defoliación producida en esta especie. Los mayores problemas de defoliación se producen en Eucalyptus globulus en donde se supera, como promedio, el 30% de defoliación de la copa. En cambio destaca Eucalyptus oblicua, cuyos valores se mantienen en porcentajes muy inferiores (menos del 5%).

La sintomatología es distinta de acuerdo al estado que esté afectando al árbol. Las larvas provocan el mayor daño al consumir gran parte de la superficie foliar, dejando a veces, sólo la nerviadura, especialmente de hojas maduras, pero también pueden comer los brotes y hojas juveniles. Las larvas de primer y segundo estadio se alimentan de la epidermis de las hojas que se encuentran bajo su cuerpo; consiste en raspaduras en el limbo de la hoja, las que miden menos de 2 cm de largo y cuyo ancho coincide con la medida que presenta el cuerpo de la larva. En los estadios tercero y cuarto llegan acomer enteramente la hoja, incluso brotes y ramillas (JACOBS, 1981; MANSILLA, 1992). Este insecto se considera polífago dentro del género Eucalyptus, sin embargo existen investigaciones que indican que la susceptibilidad al ataque de este escarabajo en plantaciones es muy variable, la especie que mayor susceptibilidad presenta en todo caso es el E. globulus (FAO, 1981).

Para Eucalyptus nitens solamente se dispone de una parcela de inventario, que ha sido realizada en una plantación de aproximadamente 3-4 años en un prado y que presenta fuertes problemas de competencia herbácea y en algunas partes de la parcela, problemas de hidromorfía, que sin duda, han debilitado considerablemente la plantación. Por otro lado, tambiíen se ha constatado una fuerte presencia del insecto en rodales colindantes de E. globulus en estado de fustal.

Los pinos presentan también importantes daños por defoliación, aunque Pinus pinaster (14-15% de la copa) se muestra menos suceptible a daños que Pinus radiata (entre 21 y 25 %). Aunque no se ha verificado en el campo los principales agentes defoliadorees son: Sphaerosis sapinea (Especialmente en Pinus radiata) y Thaumatopoea pityocampa.

La decolaración en general no representa un problema importante, y los valores de afección son muy bajos, menos del 4%, teniendo en cuenta la decoloración roja y amarilla de manera conjunta. Las principales causas derivan de enfermedads criptogámicas sobre acículas, especialmente provocadas por Lophodermium pinastri, Lophodermium seditiosum, Lopfodermium conigeum así como sus formas imperfectas Leptostoma pinastri y Leptostroma pinorum, y de manera ocasional se pueden encontrar Cyclaneusoma niveum.

De todas maneras se debe de tener en cuenta que el inventario se ha realizado entre los meses de septiembre y noviembre y los principales daños que se producen, tanto por decoloraciones como defoliaciones, son mucho más intensos en primavera. Por otro lado la mayoría de las parcelas de pino han sido aclaradas, con lo cual también provoca que los valores medios de defoliación y decoloración sean más bajos.

Tabla 2.Principales afecciones en las masas forestales inventariadas.

table3

Note: E.g: Eucalyptus globulus; E.n: Eucalyptus nitens; E.o: Eucalyptus oblicua; P.p: Pinus pinaster; P.r: Pinus radiata.

En lo que atañe a daños por insectos, la tabla 3 hace referencia al número de pies en porcentaje que han sufrido daños a causa de insectos que no provocan una defoliación explícita, pero que afectan de otra forma al desarrollo del arbolado, bien causando galerías en su interior y debilitándolo (D. sylvestrella) o devorando brotes o yemas que provocan deformaciones del tronco y ramas (R. buoliana).

Tabla 3.Porcentaje de pies afectados.

table5

Note: P.p: Pinus pinaster; P.r: Pinus radiata; PAR: Parcelas PAR. AFECT. Parcelas Afectadas.

Observaciones

Problemas y mejoras

Comentarios y conclusiones

1. Daños Abióticos

Incendios Forestales

Los incendios forestales condicionan las distintas estrategias forestales a seguir y en el caso de Galicia, además de un importante gasto de recursos en prevención extinción. Si bien, la prevención y extinción no se deben de descuidar, si que sería importante reconducir parte del presupuesto a una gestión activa, que aparte de revalorizar el monte disminuya el riesgo de incendio.

Creemos que la gestión forestal sostenible se puede correlacionar directamente con la incidencia de incendios en un determinado lugar. Si bien en el caso de que el riesgo o la incidencia de incendios sean altos, la sostenibilidad se puede anular, al desaparecer por completo los principios y objetivos que la inspiran. Por ello, lo consideramos un factor determinante en la sostenibilidad forestal y en cualquier proceso de certificación, aún sopesando otras actuaciones favorables a la conservación y mejora del monte.

En la Zona Piloto, como se deriva de la información presentada en el correspondiente apartado de resultados, no es especialmente sensible a estos daños, especialmente en comparación con otras zonas de Galicia, con lo que no se aprecian importantes problemas al respecto que puedan condicionare la sostenibilidad.

2. Daños Bióticos

La defoliación es una afección de gran interés no solamertante pérdida de producción, especialmente en especies productivas y de crecimiento rápido. En los eucaliptares los valores obtenidos en la zona piloto se corresponden con los valores de las parcelas de seguimiento de daños (XUNTA DE GALICIA, 2006), en donde los valores de defoliación para zona costera oscilaron entre un 20 y un 45%. El principal agente causante de esta afección es el curculiónido Gonipterus scutellatus que represneta aproximadamente el 55% de la defoliación total. El resto se debe a multiples factores, a veces difíciles de determinar, como pueden ser golpes a causa de fuertes vientos, otros patógenos (), sequia.

A la vista de los datos obtenidos durante el inventario la situación sanitaria general de Eucalyptus globulus y Pinus radiata es deficiente mientras que, los resultados para P. pinaster indican lo contrario, sus masas se encuentran en buen estado sanitario.

La adaptabilidad de las especies a las características ecológicas de la Zona Piloto así como la susceptibilidad frente al ataque de agentes bióticos (en la que puede influir el primer factor), son las causas principales de la degradación de las masas que presentan un estado sanitario deficiente (E. globulus y P. radiata).

El riesgo de sufrir daños de origen abiótico en la Zona Piloto es bajo. En cuanto a daños bióticos, la multitud de agentes dañinos y la sintomatología similar manifestada en ocasiones, complica la posibilidad de establecer una relación directa y rápida entre el daño y el agente causante.

CONCLUSION VIABILIDAD INDICADOR: El estudio del nivel de defoliación que presentan las masas proporciona una idea bastante aproximada de la situación sanitaria real de las mismas. Los datos obtenidos, apoyados con una fuente histórica de daños de la zona evaluada, facilita la interpretación de los problemas causados por plagas de insectos, enfermedades, nematodos, etc., ya que son los problemas sanitarios más laboriosos y complicados de identificar.

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