EFI : European Forest Institute
Support EFIATLANTIC
Pinède
Le réseau pour la gestion durable des forêts cultivées.

français espagnol portugais english

FORSEE : Indicateur évalué

Indicador 1.4.3 Contenido de carbono en la biomasa de madera muerta

Coste

1.647,53 €
0,134 €/ha forestal
0,091 €/ha Zona Piloto

Los costes comprenden:

Análisis de datos de superficie
Toma de muestras de madera muerta
Procesado de resultados
Amortización vehículo
Ordenadores

Resultados

Tabla 1.4.3.a. Biomasa y contenido de carbono de la madera muerta en pie (snags) de Fagus sylvatica en la superficie de Bosque de la Zona Piloto

table2

Tabla 1.4.3.b. Biomasa y contenido de carbono de la madera muerta tumbada (logs) de Fagus sylvatica en la superficie de Bosque de la Zona Piloto

table1

table3

Figura 1.4.3 Media (± error estándar) de la densidad de la madera muerta tumbada de Fagus sylvatica para cada estado de descomposición. Medias con diferentes letras son significativamente diferentes (α: 0,05). Fuente: Martiarena, 2007

Observaciones

El Indicador ha sido evaluado a partir de los datos y muestras de madera muerta recogidos durante el trabajo de campo y el mapa de Superficie Forestal 2005 (Indicador 1.1).

En la evaluación se ha incluido únicamente madera muerta de Fagus sylvatica, que constituye el 91% del volumen de la madera muerta total.

Problemática y mejora

El principal problema encontrado en la evaluación del Indicador es el pequeño número de estudios realizados sobre la variación de la densidad y concentración de C de la madera muerta según su estado de descomposición. Por ello, la evaluación del Indicador fiable requiere la recolección de muestras de madera muerta según los diferentes estados de descomposición considerados en la metodología, lo que incrementa el tiempo y coste de la evaluación.

Comentarios y conclusión

Los análisis llevados a cabo en el Proyecto ponen de manifiesto las diferencias significativas de la densidad de la madera muerta según el nivel de descomposición a excepción de los niveles más altos (4 y 5). En este último caso, los resultados pueden ser debidos a que no haya diferencia de la densidad entre las clases 4 y 5, o bien a la dificultad encontrada en su distinción. En todo caso y para estudios futuros, podría proponerse la clasificación de la madera muerta en únicamente 4 clases o estados de descomposición.

Por otra parte, no se han detectado diferencias significativas en la concentración de carbono y nitrógeno en la madera muerta según su estado de descomposición. Sin embargo, los resultados pueden haberse visto influenciados por el pequeño número de muestras empleado, por lo que sería interesante profundizar en el tema.

El Indicador ha sido evaluado incluyendo únicamente la madera muerta de Fagus sylvatica, debido a la imposibilidad de recoger muestras para todas las especies existentes en la Zona Piloto. La madera muerta de haya constituye el 91% del volumen de la madera muerta total, por lo que se considera que la evaluación del Indicador es muy aproximada a la realidad.

El carbono retenido en la madera muerta tumbada alcanza el 65% del carbono retenido total. Además, el 84% del contenido de C en la madera muerta corresponde a los estados de descomposición menos degradados, es decir a las clases de decaimiento 1 y 2.

La falta de estudios previos sobre la evolución de la densidad y concentración de C de la madera muerta según su estado de descomposición ha originado la recolección de muestras de cada estado de descomposición, su análisis químico y posterior análisis estadístico de los resultados. El proceso ha elevado el tiempo y el coste de la evaluación. Sin embargo, los resultados obtenidos han puesto de manifiesto la gran importancia que tiene el estudio de dicho proceso, ya que actualmente, debido a la falta de datos, se aplican los datos de densidad y concentración de C de la biomasa viva, supervalorando los resultados.

A modo de conclusión, la evaluación del Indicador en la Zona Piloto ha sido de gran interés, pero ha requerido un gran esfuerzo y coste elevado.

Logo IEFClogo1logo2
Projet cofinancé par l'Union Européenne
Initiative Communaitaire FEDER
INTERREG IIIB Espace Atlantique